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Clima y Dolor

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ENERO, 2018

No es extraño que alguna vez hayamos escuchado a alguien de nuestro alrededor decir “va a llover, me duele la rodilla”.

En este artículo vamos a tratar acerca de si los dolores articulares, de huesos o de cicatrices pueden verse agravados por los cambios significativos en la climatología.

Dolor articular

Son muchos los estudios científicos que han intentado establecer una relación entre los dolores y los cambios de tiempo.
Los estudios que han encontrado relaciones entre estas dos variables plantean diferentes explicaciones:

 

  • La primera de ellas sería debida al descenso de la presión atmosférica, disminución de la temperatura y el aumento de humedad con la llegada de una borrasca. De esta manera en el líquido de nuestras articulaciones también se dan esos cambios de presión y a través de las terminaciones nerviosas mandan la información al cerebro que es traducida como dolor.
    Con las cicatrices pasa algo parecido, ya que con los cambios de presión el tejido es menos elástico y puede ocasionar dolores.Los vasos sanguíneos también son sensibles a los cambios de temperatura por los que las variaciones de presión pueden causar dolores de cabeza en algunas personas.

 

  • Otra posible explicación más sencilla es que el frío y la humedad pueden desencadenar, como un mecanismo de defensa, una contractura muscular, agravando la sintomatología dolorosa.

 

” Dependiendo del cambio climático presentaremos unos dolores u otros ”

Además, dependiendo del cambio climático presentaremos unos dolores u otros, es decir los cambios de temperatura afectan más frecuentemente a dolores en la estructura ósea, mientras que los cambios en la humedad y la presión afectan al dolor en las articulaciones.

En todos estos casos, estas variaciones son mínimas y no suponen un empeoramiento o aumento de la gravedad de las lesiones, por lo que no deben ser causa de preocupación más allá de la molestia puntual.

Sin embargo, otros estudios no han encontrado ninguna relación entre el mal tiempo y el dolor, por ejemplo, el llevado a cabo en la Facultad de Medicina de Harvard que investigó la relación entre las visitas de atención primaria para los dolores de articulaciones o de espalda en pacientes mayores de 65 años y los niveles de precipitaciones diarias por código postal, no encontrando relación entre los dolores y la lluvia.

” Los estudios son contradictorios ”

Por tanto, a pesar de que los estudios son contradictorios y en algunos casos no son concluyentes ya que no pueden demostrar estas relaciones debido a las dificultades en medir de una manera rigurosa la influencia de los cambios del tiempo en el dolor, sí que parece existir un pequeño porcentaje de personas que afirman que su dolor aumenta con el mal tiempo, aunque este aumento de dolor puede tener gran parte de subjetividad y un factor psicológico asociado, ya que el estado de ánimo en días lluviosos suele ser, de manera general, más triste y sombrío, lo que podría ayudar al aumento de la sensibilidad al dolor crónico.

Doctora Carmen Sola

Doctora Carmen Sola

Colegiada núm. 46 46 12727 – Valencia

Directora Médico de La Cruz Azul

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