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Cuidar sin olvidar tu salud: Consejos para el cuidador informal

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MAYO, 2018

El cuidador informal es la persona que realiza el cuidado de la persona mayor, enferma o discapacitada, que no puede valerse por si misma para las actividades básicas de la vida diaria.

En la mayoría de los casos, el cuidador no es una persona preparada en atención socio sanitaria, sino familiar o persona de confianza que se hace cargo.

Sacando a pasear a la persona a su cargo

Los cuidadores informales presentan una tasa más alta de incidencia de enfermedad que el resto de población, además de la dificultad que presenta poder conciliar el cuidado de la persona mayor con su vida familiar, social y laboral.

El 54% suelen descuidar o abandonar las atenciones al resto de familiares como lo hacían con anterioridad, y el 33% abandono su cuidado personal (peluquería, alimentación, actividad física…).

Estos datos son alarmantes, el 70% de cuidadores de personas con Alzheimer se encuentra en riesgo de padecer trastornos fisiológicos y orgánicos por la sobrecarga en la que se encuentran (dolores musculares, enfermedades cardiovasculares, problemas gastrointestinales y respiratorios…).

” En España, de cada 5 personas dependientes, una de ellas se encuentra institucionalizada, el resto se encuentra con su familia. ”

Las tareas del cuidador implica, además, una serie de precauciones para no caer en el síndrome del cuidador:

  • Reconocer necesitar ayuda: hay momentos que se necesita y esto conllevará a ser más eficaz. El agotamiento es normal y no hay que sentirse culpable.

 

  • Poder delegar tareas en otros familiares o personal contratado para ello.

 

  • No estar en 2º plano: no anteponer y olvidarte de uno mismo.

 

  • Poner límites a posibles exigencias de la persona que se cuida.

 

  • Informarse sobre la enfermedad de la persona que se cuida para comprender mejor y poder actuar de forma más adecuada, posibles recursos existentes a los que poder acceder (personales, económicos, materiales…)

 

  • Marcarse objetivos reales a corto plazo en el mismo cuidado.

 

  • Pedir ayuda profesional para poder sobrellevar mejor el cuidado y la situación: no temer necesitar psicólogo, psiquiatra o grupo de autoayuda.

 

  • Aprender técnicas de relajación, practicar yoga, meditación…

 

  • Mantener motivación y buen concepto de ti mismo, enfocando en lo que se hace bien, no en lo mal.

 

  • Alimentación sana y ejercicio físico nos ayudará a sentirnos mejor, liberar estrés…

 

  • Tomar tiempo para hacer actividades que nos gusten.

 

  • Descanso: dormir entre 7-8 horas diarias y que éstas sean productivas.

 

  • Evitar el aislamiento: mantener contacto con familiares y amigos.

 

  • Planificar las actividades semanales y/o diarias: esto conlleva a la eficacia y te centra en lo realmente importante.

 

  • Escape emocional: expresar libremente temores, frustraciones, remordimientos…

 

  • Promover la autonomía del paciente lo máximo posible: que haga todo lo que pueda por si mismo.

 

” El cuidador dedica mucho tiempo y esfuerzo en el cuidado de su familiar, por lo que también necesita ser cuidado para poder tener una buena calidad de vida. ”

Doctora Carmen Sola

Doctora Carmen Sola

Colegiada núm. 46 46 12727 – Valencia

Directora Médico de La Cruz Azul

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